Después de varias horas de viaje, el grupo por fin llegó al campamento que Vincent había elegido. El asistente de Cale ya se había asegurado de que la zona donde pasarían esos días fuera segura. Aun así, por precaución, Cale ordenó en secreto a varios de sus subordinados que vigilaran los alrededores. Ante el menor movimiento sospechoso, debían impedir que la amenaza llegara al campamento.
En cuanto se abrieron las puertas de los vehículos, los recibió el aire fresco de la montaña. Un extenso bo