No veía a Naomi por ningún lado.
Recorrió con la mirada el salón, ahora sumido en el desorden. Las luces rojas de emergencia parpadeaban en varios rincones y bañaban a todos con un resplandor inquietante que acentuaba el pánico. Los guardias se movían deprisa para evacuar a los invitados, mientras no dejaban de recibir mensajes por los comunicadores.
Pero en medio de todo eso... Naomi no estaba allí.
El corazón de Cale empezó a latir con fuerza.
No.
No permitiría que le pasara nada a Naomi.
Su m