Naomi respiró hondo para tranquilizarse.
La manera en que Cale lo dijo revelaba dolor. Parecía que los recuerdos de los que hablaba habían ocurrido frente a él.
Era como si lo hubiera presenciado todo en persona.
—Entonces, ¿en serio era traviesa hasta de niña? —preguntó en voz baja, tratando de aliviar su creciente angustia.
Cale sonrió apenas.
—Una vez hiciste que toda la casa te buscara solo porque te quedaste dormida debajo de la mesa de la sala de archivos.
Naomi abrió los ojos de par en pa