Entonces los labios de Chris rozaron los de ella. Fue breve. Muy breve. Pero bastó para que el mundo de Naomi dejara de girar.
Cuando Chris se apartó, ambos se quedaron en silencio.
Naomi ni siquiera se dio cuenta de que contenía la respiración. Abrió los ojos con asombro y sintió que sus pensamientos se desordenaban. Y por primera vez desde que lo conocía, vio a Chris perder la serenidad que siempre lo caracterizaba.
Parecía tan sorprendido como ella. Como si apenas se diera cuenta de lo que ac