Eli tampoco podía negar que Derek le atraía. Era guapo, popular y atento, y llevaba ya un tiempo intentando estar siempre cerca de ella. ¿Quién no se sentiría feliz de recibir la atención de un chico así?
Sobre todo, Derek la hacía sentir elegida. Eli levantó la cara.
—A mí también me gustas.
La sonrisa de Derek se ensanchó ante la respuesta de Eli, con quien empezó a salir oficialmente a partir de aquella noche.
Eli empezó el noviazgo con sentimientos sinceros. No le exigía mucho a Derek. Enten