Derek:
Entro lentamente en las instalaciones donde nos estamos quedando, es en un campo militar que nos trajo Alfonso.
-Deberías recibir un castigo por desobedecer mis órdenes. Escucho su voz.
Volteo y lo miro sentado con las piernas cruzadas.
¿-Acaso no duermes, es de madrugada? Digo frunciendo el ceño.
Él se coloca de pies.
-Te dije una y otra vez que no fueras, que era peligroso ¿Sabes lo que pasaría si te hubieran descubierto? Todo el plan se hubiera ido a la mierda.
-Si, pero eso no pasó.