—¿Estoy alucinando o mi hermano de verdad trajo a una mujer a casa? —dijo Rachael dramáticamente mientras bajaba las escaleras a toda prisa.
—¡Dios mío! ¡Eres hermosa! —aplaudió felizmente y atrajo a Lily para darle un abrazo.
—Basta, Rachael. La harás sentir incómoda. —Tony suspiró e intentó apartar sus manos de Lily, pero ella le lanzó una mirada severa y lo empujó.
—Hola, soy Rachael, la hermana de Tony. ¿Cómo te llamas? —preguntó, sonriendo de oreja a oreja.
Lily miró a Tony y luego volvió