Rachael estaba en la sala de estar con su hija, Daisy, cuando escuchó entrar el coche de Tony. Miró la hora y vio que apenas eran las seis de la tarde.
—¿Por qué han vuelto tan temprano? —se preguntó.
Más temprano ese día, Tony le había dicho que llevaría a Lily al cine por la noche e incluso le había pedido recomendaciones, así que se sorprendió al ver que ya habían regresado.
Unos minutos después, la puerta se abrió y Lily entró con Tony a su lado.
—¡Tío Tony! —gritó Daisy y corrió a recibirl