32. Miradas que matan
Tano:
En las noches pensaba en todo lo que me había pasado en tan corto tiempo, una bebé, quien solo veía como pasaban cosas y no entendía el porqué.
Yo tampoco sabía porque esto me pasaba, me había convertido en padre, en prófugo del amor y en viudo, en corto tiempo y enferntandome a mil demonios, al miedo que desprendía mi ser por todo lo que había pasado, y ahora con esto.
Sólo me quedo juntar las manos sin separarlas, hincarme a la santa Macarena y pedirle por ese amor que tenía rezagado en