Mundo de ficçãoIniciar sessãoPOV NOAH.
—Señor, una camioneta negra con los vidrios polarizados se ha acercado al perímetro de la universidad —me informó mi guardia de seguridad por teléfono.
¿Sería posible?
— ¿Puedes ver su placa? —pregunté, viendo como Zeynep se marchaba a paso rápido.
La podía alcanzar, ella no era alta. Dos zancadas para mí, eran como tres para ella. Lo haría al terminar la llamada, la llevaría hasta su casa, y esperaba correr con la suerte de probar co







