Mundo ficciónIniciar sesiónDías después
Abrí los ojos de golpe arrepintiéndome al instante, una fuerte luz me hizo cerrarlos cuanto antes, mi cabeza empezó a doler a causa de mi arrebato.
— ¡Zeynep! —escuché en un grito.
Esa voz la podría reconocer a kilómetros, mi revoltosa mejor amiga Emma.
—No puedo abrir los ojos —anuncié en un susurré, mi voz estaba muy ronca—. Agua.
Escuché algunos movimientos. El respaldar de mi cama empezó a levantarse, lo que ca







