Liam
Nos habíamos quedado en la puerta y escuchamos lo que mi hermana habló con Day. Enrique parecía molesto. Cerré la puerta con cuidado cuando él se dio la vuelta y caminó hacia el pasillo.
—¿Qué te pasa, Enrique?
—Nada. Solo… no prestes atención. —Apretaba las manos en un puño. Iba a preguntarle, pero llegó Evelyn, me puse nervioso.
—Hola, chicos. —Se me acercó y me dio un beso en la mejilla muy cerca de la boca y sentí muchas cosquillas en el estómago—. Vine a buscarte, en un mes tenemos un concierto.
Papá me pidió cuidado con los conciertos y debía decirle primero a Dante. Enrique se retiró e ingresó a la habitación.
—Podemos hablarlo en mi casa.
—Bello, ya eres mayor de edad. Deja de pedir permiso a tus padres. Eres autónomo de tus decisiones. Además, te he demostrado en estos casi dos años que soy confiable. Te he hecho más rico. Quiero comentarte los planes que tengo para los dos. Vamos.
—¿Vas a dejarme plantada, Liam? —Ahora mi corazón se aceleró. Inés tenía su mano en la ci