Alice decidió sacar a Max del hotel antes de que otro documento intentara convertirlo en evidencia.
No fue una huida ni un gesto simbólico preparado para que alguien lo viera. Fue una decisión de madre tomada a las nueve y media de la mañana, cuando Max miró la ventana con esa insistencia nueva y concentrada que había desarrollado en los últimos días, la expresión de quien ya sabe que hay algo más allá del cristal pero todavía no tiene acceso a ello, y Alice entendió que su hijo conocía demasiad