No podía creer que estuvieran en el Este, ya quería verlas a ellas y a sus hijos.
"Asegúrate de que estén cómodas en la sala, ya voy para allá." Le contesté al Kappa por el enlace y salí corriendo de la habitación.
No podía creer que Leo no me hubiera contado algo tan importante como eso. Extrañaba mucho a Linda y también a los niños. Bajé las escaleras lo más rápido que pude y entré a la sala de reuniones.
Ahí estaban, sentadas, pero en el momento en que entré, sentí que algo andaba mal.