~ Devin ~
No sabíamos que tanto había herido la plata a Susan, así que íbamos corriendo lo más rápido posible por el bosque, los rastreadores nos ayudaron a encontrar la ruta más corta y yo esperaba que llegáramos a la Manada de la Montaña a tiempo.
El hecho de que Susan estuviera inconsciente era un gran problema. No podía dejar de pensar en que había estado tirada por un buen rato en un charco de sangre. Sin embargo, recé para que la diosa santísima la mantuviera con vida. Aullé para pedirles