"Ella es mi amiga." Replicó con un tono de niña consentida, así que ambas nos reímos.
"¿Y qué es lo que está pasando?" Me preguntó refiriéndose a los niños.
"Lo mismo de siempre." Respondí, ella sonrió entendiendo sin necesidad de explicarle nada más.
"¿Que se siente ser Reina?" Me pregunto.
"La verdad, quitando las reuniones y el hecho de estar más cerca a Sylvester, no es nada del otro mundo." Le dije, ella blanqueó los ojos.
"Ni me hables de esas reuniones, Tamia. Ahora que tengo un caso, no