Pude sentir su rabia, pero quería saber por qué éramos tan especiales.
Una Luna me había dicho que normalmente dividían a las Lunas entre ellos como botines de guerra, era una forma de conquistar definitivamente a los Alfas a los que pertenecían esas Lunas. Aunque nunca les tocaban si quiera un pelo, las mantenían allí. Sin embargo, mis amigas y yo recibíamos un trato diferente y no sabía por qué. Por lo que me había prometido a mí misma, preguntarle si tenía la oportunidad.
"No tienes permitido