"Eres un maldito cobarde, Leo. No me sorprende que Tamia te haya superado tan rápido." Dijo, ya no pude aguantar más, así que lo golpeé.
Escuché cómo algo se rompía, pero no me importó, me había dolido ese comentario.
"¡A mí me respetas hijo de puta!" Le grité, sintiendo que la rabia me invadía. Black ya había soportado suficientes cagadas de su parte. Siempre había sido un hombre pacífico, pero me negaba a seguir permitiendo faltas de respeto.
"¡Acepté esta invitación por ustedes dos! Vine aquí