—¡NO IRÉ A NINGÚN LADO, JHONN! —exclamó Caroline, frunciendo el ceño.
El Rey Jhonn Cuarto, posó su gélida mirada azul en los caballeros Reales, que tomaron de la fuerza los brazos de Caroline y la hicieron sacada casi alzada.
Cuando ya iban unos metros lejos. Dimitri habló:
—¿En serio la vas a tratar como tu maldita posesión?
—¿Eres consciente de que tengo mi espada cortando tu cuello? —le preguntó Jhonn Cuarto, altivo, viéndolo hacia abajo. Mientras el filo de su espada no se apartaba de e