Mundo de ficçãoIniciar sessãoWilliams ayudaba a Eileen bajar de su coche, después de la lectura del testamento ella deseo que la llevara a casa. Era demasiado para un solo día, y lo único que necesitaba era estar sola en su apartamento para pensar bien lo que iba hacer… la pareja ingreso en la residencia totalmente callados.
— Supongo que quieres estar sola. Le dice el rubio aun parado en el marco de la puerta.
— ¿Quieres un café? Le invita &ea







