El primero en entrar es un hombre rubio, de ojos cafés y piel ligeramente bronceada. Parece rudo con las mangas de su traje levantada, revelando algunos tatuajes en los brazos. No parece ser estadounidense, de hecho, tiene un parecido italiano que se confirma cuando le habla a Wilhelm.
—Ciao, Evans. Tu personal nos dejó entrar. Dijeron que estabas en tu estudio, pero no que estabas acompañado —le lanza una mirada a Evelyn que la hacer retroceder. Wilhelm tira de ella y Evelyn rodea el escritori