Al entrar a la casa, mamá y papá aún no habían regresado del trabajo, lo cual estaba bien, después de esta mañana no estaba de humor para verlos igual. El contestador automático estaba parpadeando, así que revisé los mensajes. Hubo algunos pitidos y luego una voz tan familiar;
“Este es un mensaje para Alex. Alex, es Roman. Tu habitación de hotel y el vuelo para las Bahamas ya están reservados. Como les expliqué a tus padres, eres más que bienvenida para volver al trabajo, pero incluso si eliges