Terminamos de trabajar y me toco ir al hotel con todo el dolor de mi alma, pero es que no puedo llegar a invadir la casa de Kate, ella les ofreció su casa a mis padres, para poder vigilar la salud de mi papá. Llegamos al hotel y doy vueltas en la habitación, me quito la ropa y pienso en la cantidad de cosas que quiero por y para ellas observo mi anillo, mi nueva realidad es que soy un hombre casado, tengo una hija. Mi vida cambió drásticamente de la noche a la mañana. Pero no me quejo porque es