Nathanael estaba furioso con su retoño, él se había encargado de enseñarles que cuando les llegara el momento de tener sexo, se cuidaran siempre, les dejó muy en claro que no podían tener hijos con cualquier mujer, está debía ser su reina, la mujer que eligieran para casarse, tener hijos fuera del matrimonio no era bien visto, era casi prohibido
— Nathan, tienes que ser responsable, un hijo lo cambia todo, a ver, ¿a ti te hubiera gustado que yo dejara a tu madre embarazada de ti y de Nathaniel