Nathalia no podía creer que el mafioso ruso se atreviera a llegar hasta su habitación, su descaro era desmedido
Aleksey la observaba detenidamente, la futura madre de su hijo estaba un poco pálida, pero bella como siempre
— ¿Qué haces aquí Aleksey Rossi? lo que yo haga o deje de hacer no es asunto tuyo, y si yo fuera tú me iría antes de que los hombres de mi padre te atrapen o peor aún alguno de mis hermanos, tú de verdad que pides la muerte a gritos — Nathalia estaba decidida a no mostrar más