Por mí, pueden pudrirse... (2part)
Manejaba de forma automática, la furia estaba reflejada en su rostro, la frente fruncida y la quijada tensa, no le dije nada durante el camino, ni siquiera le pedí que me llevara a casa de mi padre cuando vi que tomo el camino a su mansión, al llegar le pedí a Aurora el botiquín, aunque Vicenzo me explico que no lo necesita, mientras la Nana volvía lo revise, era verdad no tenía un mínimo rasguño.
Camina por toda la sala, resoplando como un dragón embravecido lanzando fuego por la boca, no cono