Al entrar en la casa con Adam sosteniendo me encontré con algo de tensión en el ambiente.
Khail estaba muy cerca de Helan y lo sostenía por los hombros mientras su mirada se encontraba con la de él.
Suspiré aparatosamente mientras me acercaba y traté de no dejar ver el mar de emociones y sentimientos que me envolvían.
En cuanto él se percató de mi presencia se dio la vuelta y soltó a Helan para sonreír suavemente hacia nosotros.
—Khail —saludó Adam y los ojos de él brillaron al ver al pequeño.