Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y cuatro
***********************************
Su tacto quema en mi piel y cada vez que deja sus besos puedo sentir que estoy en el jodido cielo. Abro un poco mi boca y dejo que juegue a su gusto con mi lengua, mi respiración agitada manda pulsaciones constantes a mi femineidad.
Gimo cuando siento una de sus manos viajar hasta mi húmeda intimidad —que mojadita—susurra contra mi oído.
Sus dedo







