—¡Ahhh... hace un calor sofocante ahí fuera! —gritó Red en voz alta mientras se apresuraba a entrar en la oficina de Gerard. Tomó la botella de agua que Gerard acababa de sacar del refrigerador y se la bebió de un trago.
—Llegas temprano. No te esperaba hasta después del mediodía. —Gerard agarró otra botella de agua del refrigerador. Frunció el ceño al ver el cabello desordenado de Red.
—Gerard... me estoy arriesgando a sufrir una insolación ahí fuera. Hace demasiado calor. No somos enemigo