Capítulo 50. Un aire de renovación
–Mateo yo, no te puedo mentir y no puedo simplemente lanzarme a tus brazos después de todo lo que pasó, después de lo ruin y cruel que fuiste cuando no quisiste saber nada de lo que yo iba a enterarte– Sabella comenzó a deshojar poco a poco los pedazos de su alma y de su ser, para ser sincera de una vez por todas con él – Sé qué quieres a Matías y ahora sé y me alegró de saber que él te adora a ti y que van a tener esa relación de padre e hijo que deben de tener, pero yo no puedo olvidar así de