Capítulo 42. Sabios consejos 2
Aria conocía a Mateo mejor de lo que nadie lo habría hecho, ella fue su madre más que su abuela y siempre hablaban de todo lo que Mateo sentía o pensaba. En ese momento Aria miró fijamente a su nieto y lo tomó de la mano, para darle la confianza de sacar todos sus temores e inquietudes con ella, como siempre lo había hecho, durante toda la vida que vivió al lado de ellos.
–Mateo, no puedes engañarme y ni se te ocurra intentarlo. El que ya seas un hombre hecho y derecho, no te da derecho a quere