Capítulo 20. Algo grave
Algunos de los trabajadores vieron al presidente salir muy apresurado con un niño en brazos, caminaba sin mirar a ninguno de los que se detenían para saludarlo, pero este no tenía en mente detenerse, debía llegar al auto cuanto antes, esto era una emergencia.
– ¿Papi, podemos ir al museo?
A Mateo le extrañó que el niño le pidiera ir al museo, si lo fue a buscar porque Sabella estaba hospitalizada, no entendía a su hijo, ¿le habrá mentido?, eso no estaba bien, solo esperaba que Sabella no pensar