Capítulo 179. Un brindis a solas
Pasaron unos meses, en los cuales Mateo, ya no sabía si creerle o no creerle a Leía, las cosas que decía o que hacía. Estaba terriblemente contrariado y más aún cuando un día que él volvió de ver al pequeño Matías, encontró a Leía aparentemente dormida, pero al estar con ella dentro de la recámara, le dio un olor muy fuerte a alcohol. Mateo se recostó en su cama, pero cuando ese olor se hizo más intenso, tanto así que se le hacía imposible descansar, se levantó de la cama y empezó a buscar el a