Capítulo 154. Solo un mal día
Sabella, veía muy atenta a como Mateo, comía de lo que le había servido Oriony, en la mesa, se lo comía con gusto, había hecho muy mal el pasar todo el día sin comer, le pudo haber pasado algo en el hospital y ahí si al que tenían que tratar sería a él, no a la mentirosa de su esposa, pensó ella.
–Gracias, por la comida Sabella – Dijo Mateo – Está delicioso, lo que me ha traído Oriony.
No se había dado del hambre tan grande que tenía, hasta que probó la primera cucharada de sopa, había sido una