Capítulo 144. Un cómplice ambicioso parte 1
Mateo, se encontraba hecho pedazos. Extrañaba a su pequeño hijo y sabía, que cuando lo volviera a ver, el pequeño, le iba a recriminar, el no haber ido a verlo, pero en esta ocasión, Mateo, se encontraba indefenso, sin poder hacer nada que lo pudiera ayudar a ir a ver a su hijo, se encontraba entre la espada y la pared.
No podía dejar a Leia, internada en el hospital, pues claramente el doctor Basil, le había pedido como su familiar más directo que era, que debía esperar en el hospital, hasta q