Capítulo 119. Una gran sorpresa
Al día siguiente muy temprano, Sabella se levantó y bañó y se cambió, para después ir a levantar al pequeño Matías, lo levantó sin mucho esfuerzo, lo bañó y también lo vistió, para que desayunaran y estuviera listo para cuando pasara su padre por él y cuando ambos bajaron y salieron al comedor, listos para desayunar, Sabella, se encontró ahí con una enorme sorpresa.
–Ezio – Gritó el pequeño Matías y corrió a abrazar a su amigo – No sabía que, vendrías.
Matías estaba sorprendido al igual que Sab