Capítulo 25 — La subasta.
—Te ves tan hermosa, Liv. —Mis mejillas se sonrojan casi por instinto. Estaba acostumbrada a que me dieran cumplidos, pero por alguna razón hoy se sentía diferente. Realmente me sentía hermosa— Tienes un aura que opaca a las demás.
—Mónica, ya basta. —Medio me quejo, pero ella había estado en ese plan toda la mañana. Amara no se quedaba atrás— Están exagerando, chicas.
—No mentimos. Hoy estás particularmente más hermosa. Todos se te quedan viendo; esa sonrisa está en su punto. —Replica Amara y