— ¡Noah! — exclamó Maxwell mientras corría hasta su compañero
El irlandés fue sintiendo como una sensación de somnolencia lo atacaba y sin poder resistirse se entregó a este profundo sueño del cual no sabía si volvería a despertar. ¿Lo último que logró ver? A su protegida, a Isabelle Carter, la mujer que juró proteger incluso con su vida y aunque le había fallado en no poder rescatar a su tío que ahora yacía en el suelo muerto, había hecho lo posible por salvarla a ella. Segundos después Noah