Todos se quedaron en silencio.
¿Infiltrarse en la Ciudad de las Llanuras del Sur, que estaba fuertemente custodiada por un ejército de tres millones de efectivos, y asesinar a los generales de las veintiocho naciones?
Esta sería la misión de asesinato más desalentadora que jamás hubieran recibido.
Todos compartieron miradas.
Nadie dijo nada.
Observaron a la multitud, May dio un paso adelante. “Iré contigo, James”.
May creció en el Castillo Oscuro y fue criada como una asesina. A lo l