Los poderes sobrenaturales de James se integraron en la poderosa e impredecible formación.
Taran se dio cuenta inmediatamente de que estaba en peligro tras quedar envuelto por la formación. Si no conseguía detenerla, perdería la vida en su interior.
Una inmensa presión lo aplastó, causándole heridas por todo el cuerpo. Incluso su alma mostraba signos de estar siendo destruida.
Taran no se atrevió a perder tiempo. Rápidamente reunió todas sus fuerzas para detener el funcionamiento de la formación