En un instante, miles de cultivadores habían entrado en el Reino de Orstellen.
"¿Vienes, Zavis?", preguntó James mirando al rey Marciais.
El rey Marciais suspiró ligeramente. "Yo también desearía poder ver con mis propios ojos lo que hay dentro del Reino de Orstellen. Desgraciadamente, la señorita Tehila especificó antes de marcharse que los miembros de la Secta Orstellen no podían entrar en el Reino Orstellen".
"¿Eso significa que yo tampoco puedo entrar en el reino?", preguntó James frunciendo