Fuera de la mansión Callahan.
“Suficiente”.
Thea se soltó del agarre de James y lo miró a los ojos. “James, ¿has terminado de lanzar tu ataque? Esta es mi familia. Si mi abuelo quiere que te arrodilles, hazlo. ¿Por qué eres tan terco?”.
“Thea, yo…”.
“Vamos”.
Thea se dio la vuelta y regresó a la mansión sin decir una palabra más.
James estaba estupefacto. Él era un Dragón Negro. Esto no era algo que debería pasarle a él.
Sin embargo, por el bien de Thea, eligió soportarlo todo.
Él sabía q