"Hablaremos dentro".
Dijo James y entró en la habitación.
En la habitación, Yemima se sentó frente a él.
"¿Qué te pasa? No me digas que estás celosa". James sonrió con travesura a Yemima.
Yemima, por su parte, le recordó: "Solo te estoy recordando que no cruces la línea. La lujuria te impedirá lograr lo importante. Este tipo de sucesos no deben repetirse constantemente".
A Yemima le preocupaba que James hiciera el tonto fuera y se llevara a casa a un grupo de mujeres. Si eso sucedía, su est