En un abrir y cerrar de ojos, habían pasado tres mil años.
Durante esos tres mil años, James había recorrido el mundo y buscado al resto de los seis seres vivos para que conocieran el Camino de la Omnisciencia.
Sin embargo, estos seres vivos entraron en el Camino de la Omnisciencia por casualidad. No podían explicar cómo lo habían hecho. Así pues, solo le mostraron el Camino de la Omnisciencia y le pidieron que lo comprendiera por sí mismo.
Tres mil años después, James regresó al Monte Camino