James estaba ante un mar de llamas.
No era diferente de las llamas normales. Al menos, James no podía notar la diferencia.
En cuanto James se adentró en el infierno, sintió un calor abrasador que se extendía hacia él, penetrando en lo más profundo de su alma.
En ese momento, su alma empezó a temblar.
Su alma sintió un calor sofocante y la sensación de ardor lo hizo sentirse miserable.
James quería marcharse, pero logró soportarlo.
Sabía que era una prueba para mejorar su Corazón de Cultiv