James también había avanzado aproximadamente cien metros.
Durante este tiempo, se dio cuenta de que las sombras no eran en realidad seres vivos. En cambio, eran ilusiones creadas por las leyes.
Cuanto más avanzaba, más aterradoras eran las leyes. Para atravesarlas, había que comprenderlas. Solo comprendiéndolas se podía atravesar.
Sin embargo, las leyes eran demasiado profundas. Con el grado actual de James, no podía comprenderlas en tan poco tiempo.
"¿Será una ilusión?", preguntó Herbert.