Cuanto más pensaba Letitia en ello, más se emocionaba. Siempre había creído que tenía potencial. Lo único que le faltaba era una oportunidad. Ahora que su oportunidad había aparecido, estaba decidida a convertirse en una cultivadora cuyo nombre se extendiera por todas partes.
Su corazón se agitaba mientras pensaba en esto.
Esta vez, James no se sintió presionado por la batalla entre los Grados Divinos. A lo largo de este viaje por el Reino Interdimensional con Letitia, produjo un aura tan fuer