Una espada apareció en la mano del Canciller, y éste la agitó despreocupadamente, invocando un aura negra que destrozó el aire y cargó directamente hacia James.
El rostro de James palideció. Como no había forma de escapar, no le quedó de otra que luchar de frente.
Un inmenso poder brotó de las Estelas del Infinito que circulaban por su cuerpo y se enfrentó a los ataques del Canciller. Cuando el Poder Maldito golpeó las Estelas del Infinito, éstas fueron derribadas de inmediato. Al estrellarse