Gladys sentía que había algo raro en Thea.
“Thea, ¿qué pasa? ¿Por qué frunces el ceño?”, preguntó preocupada.
“Estoy bien, mamá”.
“¿Bien? Lo tienes escrito por toda la cara”.
“Algo pasó en la compañía. Farmacéutica Pureza le debe a Grupo Pacífico treinta millones de dólares por algunos bienes. Fui a Farmacéutica Pureza hoy y…”, explicó Thea con impotencia.
Thea les contó toda la historia.
“Cof. Nunca esperé que Farmacéutica Pureza tuviera una experiencia tan poderosa tanto con personas del