James escuchó por casualidad que el nuevo rey quería dimitir de su cargo.
En las circunstancias actuales, el líder del país se convertiría en el principal objetivo. Sin poder, moriría rápidamente. El nuevo rey no quería morir en vano. Estaba decidido a sobrevivir al desastre.
El viejo Rey no quería volver a tomar el poder, pero no encontraba a nadie dispuesto a hacerlo en su lugar.
Al ver a James ante ellos, tanto el nuevo como el viejo Rey se llenaron de alegría.
El viejo rey se puso de pie